dimarts, 4 de desembre de 2012

Pastoral americana

Así transcurre la vida externa. El Sueco pone en juego toda su habilidad para llevar la misma vida de antes, pero ahora la acompaña una vida interior, una atroz vida interior llena de obsesiones tiránicas, inclinaciones reprimidas, expectativas supersticiosas, interrogantes sin respuesta. Insomnio y autocensura noche tras noche. Una soledad enorme, un remordimiento que no cesa, incluso por aquel beso cuando ella tenía once años y él treinta y seis, los dos en bañador todavía húmedo regresando en el coche a casa desde la playa de Deal. ¿Era posible que eso hubiera sido la causa? ¿Era posible que lo hubiera sido algo, que lo hubiera sido nada?  
                   Bésame como b-b-besas a m-m-m-mamá.
Y en el mundo cotidiano, no había nada que hacer salvo continuar con el enorme fingimiento de que vivía como siempre, con la vergüenza de hacerse pasar por el hombre ideal.

Philip Roth,  Pastoral americana.



Quan el somni esdevé fracàs, desgovern, podridura. L'horror de l'home davant el seu destí.